La Asamblea Universitaria que definirá al próximo rector y vicerrector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) tendrá un mecanismo diferente al utilizado en la última elección, cuando Sergio Pagani y Mercedes Leal fueron consagrados para conducir la casa de altos estudios durante el período 2022-2026. Los cambios fueron introducidos a partir de la reforma del Estatuto aprobada en 2024 y ahora quedaron plasmados en el reglamento que regirá el acto electoral.
El reglamento fue aprobado por el Consejo Superior en la sesión del martes pasado y establece cómo deberán votar los 161 asambleístas que participarán de la elección. La Asamblea se realizará el jueves 3 de septiembre, desde las 9, en el Centro Cultural Virla, donde se concentrará la atención de la comunidad universitaria.
Una boleta individual
Una de las principales novedades será la utilización de la Boleta Única de Papel (BUP). El reglamento establece que, una vez constituida la Asamblea, los asambleístas serán convocados por orden alfabético de facultades y luego por nombre. Cada uno recibirá una boleta individualizada con su nombre y apellido, la unidad académica y el estamento que representa, además de las fórmulas oficializadas y un espacio para marcar la opción elegida.
UNT: la Junta ratificó la dupla Cabrera-Abdala y pidió que se readecue la fórmula oficialistaTodos los asambleístas deberán marcar su elección en el mismo momento que disponga la autoridad de la Asamblea y depositar personalmente la boleta en una urna. Una de las particularidades del sistema es que el sentido del voto no será exteriorizado inmediatamente. La Junta Electoral explicó que esta modalidad busca evitar que la difusión parcial de resultados pueda condicionar la decisión de quienes todavía no hayan votado.
El voto, a viva voz
La segunda instancia llegará cuando termine la votación. El reglamento establece que la urna deberá abrirse inmediatamente, en el mismo acto y sin cuarto intermedio. La Junta Electoral extraerá cada boleta y anunciará en voz alta el nombre y apellido del asambleísta y la fórmula elegida, o bien si se trata de un voto en blanco. Al mismo tiempo, el resultado será registrado en una pantalla visible para todos los presentes.
De esta manera, la elección mantendrá el carácter público, nominal y a viva voz que exige el Estatuto, pero la exteriorización del sufragio se producirá durante el escrutinio y no en el momento en que cada asambleísta deposite su voto. La Junta Electoral fundamentó que el mecanismo permite preservar la libertad de decisión y, a la vez, garantizar la trazabilidad y auditabilidad de cada sufragio.
¿Habrá segunda vuelta?
El reglamento también contempla la posibilidad de que la elección no se defina en la primera votación. Si ninguna fórmula obtiene la mayoría absoluta de la totalidad de los integrantes de la Asamblea, se realizará una segunda vuelta entre las dos propuestas que hayan obtenido mayor cantidad de votos.
La particularidad es que no habrá que esperar a otra jornada: la segunda vuelta se realizará en la misma sesión, dentro de los 30 minutos posteriores al primer escrutinio. Para esa instancia podrán utilizarse las mismas boletas, tachando la fórmula que haya obtenido menor cantidad de votos. Finalmente, será proclamada electa la fórmula que consiga la simple mayoría de los votos de los integrantes presentes.
Mandato hasta 2030
En la sesión del Consejo Superior también se aclaró que las autoridades que resulten electas tendrán mandato hasta mayo de 2030, tal como establece el Estatuto. La precisión busca evitar interpretaciones respecto de la duración del nuevo período debido al corrimiento excepcional de las fechas electorales que se produjo este año como consecuencia del proceso judicial.
Así, el nuevo rector y vicerrector asumirán el 7 de septiembre, pero su mandato no se extenderá hasta septiembre de 2030. La fecha de finalización continuará ajustándose a lo dispuesto por la normativa universitaria que establece el cierre de los mandatos en mayo.